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NUEVAMENTE EL CURRÍCULO
Acaso deberíamos iniciar este artículo pidiendo disculpas a nuestros lectores por retomar un tema que ya compartimos semanas atrás, pero es que a pesar de que las federaciones de establecimientos hicieron llegar su voz a los miembros de la comisión ocasional de educación de nuestra asamblea nacional, en el artículo 38, literal d), del proyecto, se sigue manteniendo lo del currículo único.
Si el tema no fuese realmente importante lo dejaríamos pasar, pero es que nos resistimos a pensar que los ecuatorianos debemos ser educados dentro de una sola programación y que además esta venga totalmente dictada desde el Ministerio, negando la posibilidad a realidades del entorno y a las instituciones mismas de aportar con su experiencia y necesidades material al currículo.
Lo dijimos entonces y lo repetimos, se necesita un currículo flexible, un currículo básico, que permita atender a la diversidad y apuntalar al cambio al que en el artículo 2, de los principios de la ley, se le da absoluta prioridad; si queremos cambio verdadero debemos dejar de hacer todos lo mismo, solo así la posibilidad de innovación puede verse clara y posible.
Decir que bajo la denominación de currículo único puede entenderse que es un currículo nacional básico, no resulta exacto, pues la Academia de la Lengua cuando define único, dice: Solo y sin otro de su especie, por tanto, como se ve resulta excluyente de cualquier posibilidad de la existencia de otras alternativas.
Por todo eso creemos importante insistir ante los señores asambleístas, ante las autoridades del ministerio de educación -que sin duda tendrán que plantear su posición frente a los legisladores- para que el término único sea sustituido, sea reemplazado por otro que hable de esa libertad y de esa flexibilidad que se anuncia también como principios de la ley en el ya mencionado artículo 2. De verdad se necesita para el bien de la educación y para construir una ley realmente moderna.
Dr. Abelardo García Calderón
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