ERROR FUNDAMENTAL

 

Sin duda uno de los aportes y logros del proyecto de ley orgánica de educación está dado en el reconocimiento por primera vez a estos niveles de la existencia de la educación pre escolar o educación inicial como se la denomina en el texto. Ya era hora que el Ecuador legalmente se apresure a reconocer que el niño existe para la educación antes de los seis años.
 
Dicho esto es obvio que nos sintamos complacidos y satisfechos, sin embargo hay algo que nos preocupa, cuando se describe el ámbito de atención de la educación inicial escolarizada se habla exclusivamente de tres ciclos lectivos y se dice expresamente que atenderá a niños entre tres y cinco años. Desde hace mucho tiempo ha sido revelado por estudiosos de la inteligencia educadores y sicólogos que sin duda una de las edades claves en el desarrollo del pensamiento humano resultan ser los dos años de edad, el momento evolutivo se dice es el óptimo para introducir al pequeño en el proceso del aprender.
 
Por ello creemos que el proyecto de ley queda corto, se salta por decirlo así una de las edades claves, un punto referencial absolutamente importante, un hito en el proceso. Convendría por tanto que los señores legisladores, ahora que se desarrolla el primer debate y más tarde en la comisión corrijan este error fundamental que esperamos haya sido involuntario.
 
Trabajar en ese sentido seria fortalecer y redondear el proceso de la educación pre escolar, sería ciertamente darle sentido lógico y coherencia como punto oficial de partida, aunque obviamente exista y apreciemos la estimulación temprana y las metodologías de educación prenatal que ya trajinan por el mundo.
 
Si el niño de dos años está idóneo para iniciar el proceso de formación no le dejemos de lado y más bien rescatémosle para trabajar cohesionada y coherentemente en el proceso de educar. La inteligencia a desarrollarse del niño ecuatoriano lo demanda, lo exige y sería bueno que el legislador consciente de ello rectifique.
 
 
Dr. Abelardo García Calderón