SE BUSCA MODELO

 

Cómo ejercer una paternidad responsable resulta ser una inquietud frecuente en nuestros tiempos, los padres de hoy buscan desesperadamente recetas, consejos, consultan libros, navegan hacia portales sugerentes, en fin hay una inquietud generalizada de cómo hacer las cosas bien, de cómo acertar, de cómo estar en el camino correcto. Parecería que al momento no existe claramente forjado un modelo de padres como, equivocado o no, lo hubo en otras etapas.
 
Acaso los responsables de esto seamos aquellos que fuimos jóvenes entre los sesenta y setenta del siglo pasado, aquello de la generación Beatles, de la liberación sexual, del amor y paz, del prohibido prohibir de París; y es que entonces se dijo: no, no al modelo de padres autoritarios, dominantes, se rompió el esquema y el molde pero sin querer cometimos un gran error, no fuimos capaces de construir el modelo sustituto y así cuando nos correspondió ser padres simplemente ejercimos la función sin fórmulas, sin esquemas preconcebidos, en pocas palabras sin modelo y todo ello lo trasladamos a esa generación de hijos que en un momento determinado vio padres descomplicados, si, pero sin saber cómo y cuándo utilizar la autoridad, fijar los límites, fortalecer normas y reglas que fuesen capaces de ir generando en ellos deseos de imitación.
 
El padre joven de hoy a ratos parece sin rumbo, no es siempre consistente, no persiste, se deja llevar por deseos y caprichos y por la necesidad urgente de suplir el poco tiempo entregado con recompensas materiales y dadivosas que no suelen ser en el largo plazo buenos sustitutos. La generación de padres de hoy tiene un reto, uno y muy grande, el erigirse fuertes y firmes para consolidar un nuevo estilo de padres, si lo queremos así no autoritario como el que se dejó atrás pero tampoco tan permisivo ni blandengue como la inseguridad en ocasiones les deja ver.
 
La necesidad es urgente, imprescindible. Se requiere padres y madres sólidos, se requiere familia en la que prime fundamentalmente el amor y la confianza pero al mismo tiempo estén dichas con claridad las formas de evolucionar en ella y con ella.
 
 

Dr Abelardo García Calderón