|
|
INFRAESTRUCTURA ESCOLAR
Al momento de escribir esta nota se dispara al mundo la noticia. El grupo de los 20, es decir las grandes potencias económicas mundiales indican y disponen al Fondo Monetario Internacional, esa institución tan vilipendiada por más de un político latinoamericano, el que se entregue como préstamos no reembolsables una suma estratosférica de dólares; en el reparto, a nuestro país aproximadamente le tocarían entre 400 y 450 millones; qué hacer con ellos? a qué dedicarlos? Sin duda son las preguntas que rondan la mente de nuestros gobernantes y sin duda que otras tantas serán las presiones que sobre ellos pesan.
Nosotros creemos que si queremos sembrar desarrollo necesitamos por cierto seguir poniendo las bases para construir la inteligencia del ecuatoriano del futuro por tanto la inversión ha de ser en el sector educativo, mas como esta aparentemente viene direccionada hacia obras y servicios públicos, está en la construcción de verdaderos locales escolares el destino que ha de fijarse a esa interesante y sorpresiva donación.
Al momento, estimados lectores, aunque suene vergonzoso decirlo hay locales escolares vetustos y mejor conservados que sirven a dos y hasta tres instituciones educativas; es tiempo ya de que fijemos el norte para darle a cada local sus propias instalaciones, a cada escuela o colegio su propia infraestructura, de tal suerte que hasta la convivencia pueda mejorar y tener garantías, pues ella no es factible en un lugar compartido donde cada quien hala agua para su propio molino, donde el de la tarde construye sobre el patio que el de la mañana necesita, donde el nocturno no puede utilizar las baterías sanitarias que los de la mañana y tarde clausuran para su mejor conservación.
Solucionar el problema infraestructura es también apuntalar el desarrollo de una sana política educativa; teniendo a cada institución en su propio centro es posible hablar de una jornada extendida propiciando de esta suerte programas académicos en los que el arte y los deportes tengan mayor presencia.
Dr. Abelardo García Calderón
  |