AHORA ES CUANDO

 

Hay un tiempo allá por la culminación del año lectivo cuando determinados padres de familia, y no pocos penosamente, se acercan a los directivos de las instituciones educativas a pedir “favores para sus hijos” y esto implica aumento de puntos, evitar supletorios, evitar pérdidas de curso y claro bajo muchas razones, aludiendo a causas de todo tipo, argumentan para conseguir el mencionado favor.
 
Ahora cuando el año lectivo en la costa está comenzando, cuando es poco el contenido programático que ha podido ver cada estudiante, cuando poner las reglas claras y precisar horarios de estudio es fácil porque niños y jóvenes buscan tener siempre trazada la cancha, es el momento en que los padres podían evitarse aquellos dolores de cabeza que mencionábamos líneas arriba y más bien de cara a sus hijos pedir, demandar, disponer el que se vuelquen sobre el estudio para que construyendo su propio conocimiento adquieran las herramientas necesarias para dar respuestas precisas en cada momento de evaluación.
 
Ahora y no a fin de curso es cuando el “favor” de estudiar, de volcarse sobre los libros, tiene que producirse. En efecto, eso que podríamos asumir es una obligación del estudiante, eso que es un deber ser de quien concurre a centros educativos, es decir el estudiar tiene que ser claramente ubicado por los padres como razón de ser y condición sine qua non para poder realizar cualesquier oro tipo de actividades.
 
Queremos evitar lágrimas, queremos evitar esas posiciones molestas de ir ante directores y rectores para pedir “favores”, ubiquemos ahora las cosas en su justo sitio. Seamos respetuosos de los horarios que nosotros mismos fijamos para el estudio y asumamos dentro del rol de padres la responsabilidad de supervisar y velar porque niños y jóvenes cumplan con su función y animemos y responsabilicemos a nuestros hijos por lo que les toca hacer para crecer en la vida.
 
 
Dr. Abelardo García Calderón