BACHILLERATO

Para nadie es un secreto que nuestro bachillerato necesita una revisión, una reingeniería, es más, quienes estamos inmersos en el mundo de la educación creemos en la urgencia de hacerlo si bien una serie de establecimientos por su cuenta, y planteando proyectos de innovación curricular o de experimentación, han logrado mejorar sensiblemente las condiciones de nuestro nivel medio.
 
En los últimos tiempos hemos conocido que el Ministerio apunta hacia un bachillerato único, de tipo generalista, dejando las especializaciones a un lado y entregando tan solo en sexto curso la posibilidad de materias optativas que apuntalen conocimientos de cara a las exigencias universitarias.
 
El giro no es enteramente de nuestra satisfacción porque tan solo se podría llegar a ese modelo de bachillerato general para todos si reforzamos absolutamente toda la programación académica de nuestra secundaria, encadenado esto por supuesto con una necesaria reordenación de los contenidos del nivel primario. No podemos nivelar hacia abajo, no podemos entregar estudiantes que vayan exclusivamente con generalidades a enfrentar carreras universitarias exigentes que les demanden preparación y conocimientos.
 
Nuestra duda pues se fundamenta en que a ese respecto, esto es al incremento de dificultades académicas, aparentemente no se lo ha considerado; para decirlo fácil, no podemos enviar a carreras matemáticas a un estudiante que maneje solo los contenidos aritméticos, geométricos y matemáticos de una especialización de sociales, es obvio que debemos procurar entonces un bachillerato más exigente para el alumno en el cual este sea potencializado por igual en las distintas ciencias que serán soporte luego de la carrera universitaria.
 
Lo otro que nos preocupa es que no debemos pensar exclusivamente en la universidad ecuatoriana, midamos los estándares de exigencia de las universidades del exterior y a partir de eso generemos los programas de estudio del nuevo nivel medio, solo así estaremos ciertos de que estamos haciendo lo adecuado.
 
 
Dr. Abelardo García Calderón